Turismo en Buenos Aires

Al pensar en las palabras "Buenos Aires" todo turista piensa inmediatamente en el tango y en la Argentina. Lo cierto es que para los turistas internacionales Buenos Aires es el sinónimo de turismo en Argentina. Si bien es cierto que la mayoría de los turistas internacionales también visitan la Patagonia Argentina y, muy a menudo, las Cataratas del Iguazú, Buenos Aires es un destino obligado para visitar y generalmente es también a la ciudad a la que arriban y de la que parten nuevamente hacia sus países de origen.

Para los habitantes de Argentina, la siguiente aclaración es evidentemente innecesaria, pero sí es importante hacerla para los turistas internacionales que decidan hacer turismo en Argentina. Buenos Aires es el nombre de la ciudad capital del país, la cuna del tango y una de las ciudades culturalmente más ricas del planeta. Esta ciudad de Buenos Aires se encuentra dentro de una provincia (en algunos países "provincia" es un "departamento" o un "estado") homónima. Es decir que la ciudad de Buenos Aires se encuentra dentro de la provincia de Buenos Aires, una provincia enorme y dentro de la cual vive el 30 por ciento de la población total del país.

La provincia de Buenos Aires puede dividirse en cuatro desde la perspectiva del interés turístico. En primer lugar tenemos la ciudad de Buenos Aires con su arquitectura europea, el tango, la oferta cultural y una gran cantidad de lugares de interés que el turista podrá apreciar. En segundo lugar tenemos lo que se llama "el gran Buenos Aires" o el "conurbano bonaerense" que es la zona ampliamente urbanizada que rodea la ciudad. El "conurbano bonaerense" no tiene prácticamente ningún interés turístico (es un gran conglomerado demográfico donde la gran mayoría de la población es sumamente pobre y rodea pequeñas áreas de barrios privados o zonas urbanas de alto poder adquisitivo). En resumen, poco o nada podrá encontrar allí un turista tradicional. La tercera división la haremos en las dos zonas más turísticas de la provincia: por un lado tenemos la costa atlántica que incluye a la ciudad de Mar del Plata y pequeñas ciudades balnearias como Villa Gesell, Pinamar, Las Toninas, Cariló, San Bernardo y muchísimas más (estos destinos son los preferidos del turismo interno del país pero no de los turistas internacionales que rara vez se dirigen hacia ellos) y por el otro lado tenemos las sierra bonaerenses de Sierra de la Ventana y Tandil que tampoco son muy llamativas para el turista internacional aunque bastante visitadas por turismo interno. Ambos destinos, la costa atlántica y la zona serrana se encuentran a aproximadamente 500 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Finalmente, la cuarta zona bonaerense es la destinada a la explotación agropecuaria y no recibe turismo de ningún tipo. Por lo tanto, para el turismo interno la provincia de Buenos Aires tiene la costa atlántica, las sierras bonaerenses y la ciudad de Buenos Aires (también conocida como "Capital Federal" o simplemente "Capital") y para el turismo internacional, la ciudad de Buenos Aires es un destino indiscutible desde el cual suelen partir hacia la Patagonia Argentina a visitar el glaciar Perito Moreno, a la provincia de Misiones a visitar las Cataratas del Iguazú o bien hacia el noroeste argentino (Salta y Jujuy) cuando se trata de turistas "mochileros" que buscan salirse del circuito turístico más explotado por las agencias de viaje.

Ahora bien. Describir cada uno de los puntos turísticos de la provincia de Buenos Aires sería algo engorroso y difícil de leer por lo que haremos un resumen de cada lugar.

La ciudad de Buenos Aires es la cuna del tango, la cultura latinoamericana europeizada, la arquitectura y los hoteles y restaurantes de lujo. Dentro de la ciudad de Buenos Aires usted puede encontrar varios locales que venden productos típicamente tangueros, restaurantes con vista al Río de la Plata en el exclusivo barrio de Puerto Madero, conocer el Congreso nacional y la Casa Rosada (sede del poder ejecutivo nacional), visitar el típico barrio de San Telmo y recorrer la calle Corrientes y sus alrededores en búsqueda de la esencia misma de esta mágica ciudad que, como dice el maestro Borges, "A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires: la juzgo tan eterna como el agua y como el aire". Hay gran cantidad de excursiones para hacer en Buenos Aires y sólo será cuestión de informarse en una oficina turística del gobierno de la ciudad o consultar con su agente de viajes si es que lo tiene.

El traslado dentro de la ciudad puede hacer en tren, colectivo (autobús), subte (subterráneo o metro), taxi o remís. Quizá la forma más segura (aunque también la más costosa) es utilizar los radio taxis: taxis que acuden a su lugar de alojamiento cuando usted lo solicita telefónicamente o vía internet. Los trenes de Buenos Aires no son nada recomendables para el turista (no son recomendables para ninguna persona, en realidad) su estado es lamentable y se viaja en pésimas condiciones. Si usted está corto de dinero, será mejor que tome el subte, el colectivo o un taxi.

Para tener una idea: si toma el subte (que aún no recorre todos los puntos de la ciudad) no será muy complicado saber ubicarse ya que en cada estación hay carteles indicadores del recorrido que le serán de mucha utilidad. Si toma un colectivo, usted depende del buen humor o mal humor del chofer para que le indique dónde debe descender (también puede consultar con algún pasajero que generalmente estará dispuesto a ayudarlo lo mejor que pueda) y finalmente el taxista que lo llevará a destino sin problemas aunque si advierte su condición de extranjero y usted no se muestra seguro y confiado probablemente se aproveche y lo lleve por el camino más largo para que el viaje sea más costoso. A diferencia de muchas ciudades latinoamericanas, en Buenos Aires los taxis sólo pueden circular si están pintados de los colores reglamentarios (amarillo y negro) y todos tiene un reloj que marca el importe del viaje minuto a minuto y que está perfectamente a la vista del pasajero. En cambio, los remises son autos comunes y corrientes que usted solicita llamando a una agencia de Remises y con los cuales debe acordar el precio antes de subirse (no lo haga por teléfono).

Luego tenemos la costa atlántica y las sierras de Buenos Aires. La costa atlántica está repleta de turistas internos y será casi imposible conseguir alojamiento en temporada alta (la temporada alta argentina es desde diciembre hasta marzo y la mayoría de las personas comienzan a hacer sus reservaciones en septiembre u octubre, asique puede darse una idea de lo dificultoso del asunto). Las sierras bonaerenses tienen el encanto del aire libre cercano a la ciudad aunque sin mucha oferta turística en lo referente excursiones, paseos de compras o entretenimientos o espectáculos artísticos.


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